Despido por fuerza mayor

La parte pertinente del Art. 247 de la LCT, establece “el trabajador tendrá derecho a percibir una indemnización equivalente a la mitad de la prevista en el artículo 245 de esta ley”.
despido-empleado[1]
Es claro el artículo, solo cabe agregar que el empleador tendrá la obligación de preavisar, conforme lo dispuesto por el Art. 231 o en su defecto de indemnizarlo, como así también deberá abonarle al trabajador, además de la sustitutiva de preaviso, la integración del mes de despido. Solo quedará exceptuado de preavisar, el empleador, en los casos de que el despido por fuerza mayor este originado en causas o hechos que resulten imposibles de prever la extinción del contrato en esos términos, y a su vez que aconteció de manera subida e imprevisible.-.

Así como lo establece el artículo en análisis, para que la extinción del contrato de trabajo quede subsumido dentro de los parámetros exigidos por el Art. 247 de la LCT, será necesario que los despidos se hagan de conformidad con el siguiente orden; deberá comenzar por el personal menos antiguo dentro de cada especialidad. En relación a los trabajadores que hayan ingresado en el mismo semestre, se comenzará por aquel que no tenga cargas de familia, aun si con estas consideraciones se alterara el orden de antigüedad.

Asimismo, no están contempladas en el orden de antigüedad, las trabajadoras en goce de licencia por maternidad, ahora en caso de cierre de establecimiento comercial, los delegados gremiales perderán la estabilidad y podrán ser despedidos.

 En rigor, para la procedencia de esta causal de extinción de las relaciones laborales, será necesario analizar cada caso concreto, siendo que cada uno de los planteos deducidos, deberán ser estudiados a los fines de acreditar si están cumplimentados los requisitos por ley exigidos.

Cabe considerar que el efecto que provoca este tipo de extinción de la relación laboral, es altamente perjudicial para el trabajador, por cuanto se ve reducida al 50% la indemnización por antigüedad.

Es por ello que debe considerarse muy restrictivamente la procedencia de este tipo de extinción para realmente comprobar que no se trate de excusas que permitan al empleador eludirse del cumplimiento de sus obligaciones.

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