Responsabilidad del empleador, en el cumplimiento del deber de seguridad

“Pavón, Ramón O. c/Club Harrods Gath & Chaves y Otro s/Accidente – Acción Civil”

responsabilidad empleadorEste fallo en mi opinión es interesante, porque se analiza detalladamente el nexo causal entre la lumbalgia sufrida por el trabajador y las tareas de mantenimiento realizadas por este. Asimismo, hace referencia al incumplimiento del deber de seguridad de la empleadora, al tener pleno conocimiento de los fuertes dolores de espalda y de cintura que padecía el actor que le impedían realizar las tareas, pero que igualmente debió realizar.

Por ello manifiesta la Cámara, que para configurar la responsabilidad por un daño no es necesario que la cosa que lo produce sea la causa exclusiva del perjuicio, “… es suficiente que haya sido uno de los factores que contribuyeron a producir el resultado dañoso, basta la determinación de la existencia de un vínculo de causalidad adecuado, aunque existan otros factores que también presenten una relación de antecedente-consecuente con ese daño, circunstancia ésta que podría tener incidencia en cuanto a la extensión de responsabilidad del dueño o guardián de la cosa que fue el factor concausal del resultado perjudicial”.…”.

Entre las conclusiones más relevantes el perito médico designado de oficio, señaló en sus conclusiones que el empleado portaba una patología de base de tipo congénito y/o degenerativo, además que el trabajador presentaba una limitación de la movilidad de la columna lumbar secundaria a la fijación realizada para la resolución de su patología de base y que si bien las tareas desarrolladas no eran causalmente responsables de la patología de base de su columna pueden con causalmente agudizarla. Concluyendo que el actor no presentaba incapacidad laboral vinculable causalmente con el accidente de marras.

Teniendo en cuenta este dictamen, la Jueza de grado consideró que no se acredito el nexo causal adecuado entre la incapacidad del actor y el accidente denunciado en autos.

En cambio, para la Cámara, especialmente el voto del Dr. Oscar Zas sostuvo, luego de un análisis exhaustivo expuso que las consecuencias de los esfuerzos inadecuados, son las hernias, problemas de columna, y las lumbalgias, entre otras.

Respecto de los hechos, el actor cumplía tareas de mantenimiento para la demandada haciendo labores de albañilería, pintura, plomería y gasista y para ello debía cargar objetos ciertamente pesados como por ejemplo mesas y bancos del sector quinchos del club accionado. Describe que en momentos de levantar uno de esos elementos para acomodarlo sintió un tirón en la espalda que lo dejó inmovilizado con mucho dolor y sin poder realizar ningún movimiento.

El evento dañoso laboral sufrido por el actor encuadra en el subsistema de responsabilidad civil previsto en el art. 1.113, párr. 2º, C. Civ., contra Club Harrods Gath & Chaves, guardiana de la cosa riesgosa.

Como bien señala el doctor Vaccari en el Plenario 266: “…Si bien no todas las cosas tienen vicio, podría decirse que todas son riesgosas. Toda cosa, por inerte que sea, puede volverse peligrosa según las circunstancias. Ello depende de las cadenas concausales que convergen en el evento dañoso…”.

Acreditadas pues, las condiciones de labor diarias, particularmente la exigencia de esfuerzos, y teniendo en cuenta lo señalado por los peritos médico e ingeniero, en cuanto a que el levantamiento de los bancos de cemento y de otros objetos pesados que tuvo que hacer el actor tuvo incidencia directa sobre la zona afectada y que en consecuencia obró como agravante y detonante de la dolencia de base que ya tenía el sr. Pavón. conforme a ello, la Cámara concluyó que existe una relación causal entre la lumbalgia post esfuerzo diagnosticada y el factor laboral.

Es conveniente exponer las siguientes conclusiones a las que arribó junto con el Dr. Moisés Meik: “Respecto del problema de la predisposición orgánica, cabe recordar las palabras de Orgaz: “Con mucha frecuencia el daño experimentado por la víctima en su capacidad de trabajo, no proviene exclusivamente de la lesión corporal que ha sufrido por la acción antijurídica, sino por la concurrencia de “predisposiciones orgánicas” que se revelan en esa oportunidad: por ejemplo, la lesión, por sí misma no grave, adquiere esta importancia a causa de una tuberculosis ósea que padecía el lesionado y que estaba latente; o de una diabetes conocida o no por la víctima; o de factores hereditarios o congénitos; etc.”…“En consecuencia, hay conexión causal entre un acto y un resultado, cuando ese acto ha contribuido de hecho a producir un resultado –es decir, ha sido una de las condiciones “sine qua non” de él- y, además debía normalmente producirlo, conforme al orden natural y ordinario de las cosas (conf. art. 901 Cód. Civ.)”.

Es decir, la incapacidad del actor es una consecuencia mediata que, en razón de la carga de previsibilidad señalada, recae enteramente en el ámbito de responsabilidad del empleador.

En el mismo sentido se pronuncia Goldenberg, al sostener que “es menester computar la previsibilidad de las circunstancias concausales; por lo tanto, si ellas eran conocidas o cognoscibles para el autor del daño, éste habrá de soportar la agravación sobreviviente por efecto del obrar de aquéllas, aunque se aparten del curso natural y ordinario de las cosas”.

En fin, la predisposición orgánica del trabajador para contraer enfermedades no desplaza ni interrumpe el nexo de causalidad, y es el empleador quien debe resarcirlo íntegramente, por tratarse de consecuencias mediatas previsibles. En este contexto, estando la demandada en conocimiento de los fuertes dolores de espalda o cintura que padecía el actor que le impedían levantar peso y que igualmente debió hacer, se incumplió de tal modo con el deber genérico de seguridad (conf. lo establecido en la Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo), como también de otorgarle “tareas adecuadas” a su recalificación (arts. y 75 L.C.T. –t.o.-).

En definitiva, el Tribunal considera que la demandada debe responder íntegramente por la minusvalía resultante, pues no le parece que se esté ante un caso en que se haya determinado la existencia previa de una incapacidad de determinado porcentaje por razones ajenas a las labores, sobre la cual haya actuado como agregado otra derivada de un infortunio laboral, sino que por las características del sub examine fueron episodios concretos que desencadenaron toda una serie de consecuencias.

Por ello resolvió: revocar la sentencia de primera instancia y condenar en forma solidaria a Club Harrods Gath & Chaves y a CNA ART SA., al pago dela indemnización por accidente de trabajo.

 Conclusión


Atento a lo expuesto, considero que al momento de tratar una enfermedad profesional u accidente, deberían primar ante todo los principios a los hice reiteradamente mención: el deber de seguridad Art. 75 LCT efectuándose las remisiones a las normas que debe cumplir, caso contrario se configura un incumplimiento del negocio jurídico laboral habido entre las partes, que puede provocar un daño al trabajador y en virtud del principio “alterum nom laedere”, debiendo ser reparado en su integridad. Estas obligaciones son las de observar las normas legales sobre higiene y seguridad en el trabajo.-

Asimismo como fue señalado, es de suma importancia que el empleador cumpla con sus obligaciones frente al empleado, respecto a los exámenes médicos, ya que estos permiten detectar enfermedades del trabajador y posibilitar su temprano tratamiento, redundando en el beneficio del trabajador. Asimismo permiten, en especial el pre ocupacional acreditar enfermedades preexistentes, pues uno de sus deberes es la de determinar la aptitud del postulante, detectando las patologías preexistentes al ingreso. Como también de poner los medios idóneos para su evitación.

Por último, con fines a proteger al trabajador, es importante no desamparar al trabajador ante un accidente o enfermedad producida en ocasión o por medio del trabajo. Analizando detalladamente la relación de causalidad entre el accidente sufrido en el ámbito laboral, o la concadena de eventos perjudiciales, los daños ocasionados, el examen pre ocupacional, y las tareas asignadas. Ya que, considero que estos conceptos están íntimamente relacionados, para así preservar la integridad psicofísica del trabajador, deber que es inherente al contrato que vincula a las partes.

Ante cualquier eventualidad, contáctenos aquí

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